¿Qué son los créditos rápidos y para qué sirven?

Los créditos rápidos son un tipo de préstamo para el consumo que se pide por cantidades de dinero no muy grandes a cambio de unas condiciones desagradecidas en el pago, es decir, los intereses son bastante altos.

Se trata de un tipo de préstamo que no suele disponer de comisiones de apertura, pero sus intereses oscilan entre el 20 y el 25% TAE. Para amortizar estos préstamos se puede contar con un máximo de 60 meses.

Para conseguir un crédito rápido podrás solicitarlo a una entidad financiera (brinda mayor garantía y seguridad al cliente), banco o empresa privada.

Características de los préstamos rápidos

En lo que se refiere a entidades financieras y bancos, los préstamos rápidos se suelen ofrecer a los usuarios con un perfil y trayectoria reconocidos, por lo que la entidad confirma que el usuario tiene la suficiente solvencia para realizar todos los pagos mensuales que conlleva el crédito.

También puedes conseguir un crédito rápido por una empresa privada a través de Internet o por teléfono. En estos casos, es la entidad financiera la que establece sus propias pautas y protocolos, por lo que lo mejor es que revises cada clausula antes de aceptar un préstamo rápido de este tipo, ya que las empresas que los otorgan no se encuentran bajo el control de los Bancos Nacionales.

La ventaja principal de pedir un préstamo rápido es que pueden contar con el dinero suficiente para atender una urgencia en un tiempo récord. Por ejemplo, si han intentado forzar la cerradura de tu vivienda o simplemente tienes la necesidad de sustituirla por una de más calidad para abogar por la seguridad de tu hogar, puedes pedir un préstamo rápido y atender esta necesidad, llamando a un profesional para instalación de un bombillo antibumping  para que se ocupe de tu caso.

 

 

 

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.