Consejos a la hora de probar una bicicleta: ¿en qué fijarnos?

El garaje de Francesc Robert cada vez está más ocupado por bicicletas hasta el punto de que apenas puedo usarlo para mi vehículo. Son tres las joyitas que ya descansan en él y serían más si no cuidara y mimara su elección para que cada una de ellas sea perfecta acorde a mis necesidades. ¿En qué debemos fijarnos a la hora de comprar una bicicleta?

Imagen: pixnio

Utilidad

Suena obvio, pero no existe “la bicicleta” en mayúsculas para todo. El pensamiento generalizado de que una BTT es lo más práctico y versátil puede ser verdad ante un uso espontáneo, pero si realmente disfrutas de la bicicleta, si realmente te planteas leerte este artículo en busca de lo que te resulte más adecuado, debes pensar en su uso mayoritario y elegir entre los modelos afines.

Si nunca has probado una bicicleta de carretera y te gusta rodar y rodar sin rumbo fijo, te enamorarás de su comodidad y de “como tira” nada más subirte a una de ellas. No te prives de esta experiencia si eres un auténtico enamorado de la bicicleta.

Talla

Basarnos en estándares S, M y L como si fuéramos a comprar un jersey puede conllevarnos los mismos inconvenientes: ¿qué nos sienta mejor: una camisa estándar del H&M o una hecha a medida? Pues con las bicicletas ocurre lo mismo.

Quizás no encontremos inconveniente y nos sintamos cómodos con una talla estandarizada pero, al igual que nos ocurría al probar una bicicleta de carretera para rodar acostumbrados a una de montaña, podemos notar muchas más ventajas si atendemos a nuestra talla adecuada.

 

Componentes

Hay un material del que debemos huir a la hora de examinar los componentes de la bicicleta: el plástico.

Sobre todo en el caso de los frenos, el plástico es sinónimo de baja calidad: materiales rígidos como el metal o aluminio son lo deseable por durabilidad y por eficacia.

En el caso del cuadro, la ligereza y resistencia del aluminio gana ante cualquier otra opción como el acero, considerado componente de bajo coste. El titanio o la fibra de carbono es aún mejor que el aluminio, pero su precio elevado igual no compensa su elección frente a las leves mejoras que aporta, sobre todo si somos primerizos.

 

Neumáticos

No tiene ningún sentido que prepares tu bicicleta y cuides cada componente, cada elección para que sea ligera y ruede a gran velocidad sobre asfalto y después nos encontremos con unos neumáticos con dibujo para tierra.

El relieve, si no se va a usar en terrenos abruptos, resta notablemente rendimiento al no haber una adherencia total al pavimento. Por ello, el mismo cuidado que hemos tenido para elegir el tipo de bicicleta, deberemos tenerlo con el tipo de neumático, acorde a la primera elección.

 

Suspensión

¿Sin suspensión, suspensión delantera o doble suspensión? Otro de los factores que dependerá del rendimiento, velocidad y firmeza del rodaje que deseemos. En un principio la suspensión es un extra innecesario si queremos practicar en carretera o asfalto: resta estabilidad y añade peso.

Si la ciudad en la que nos movemos tiene un pavimento “poco fiable”, con una suspensión delantera nos bastará para salvar baches o cualquier otro obstáculo.

La doble suspensión es un “must” si nos solemos mover por zonas escarpadas.

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